Paloma · La última noche · Terremoto final · Arriba · Recorte ·Juguetes

Paloma · La última noche · Terremoto final · Arriba · Recorte ·Juguetes

01-03-2013

 

 

 

Los tres siguientes microrrelatos son de temática fallera

 

 

PALOMA

Sobrevolaba la Plaza del Ayuntamiento transportando el alimento a mis crías, y, esos días de fiesta, resultaba difícil ya que, por sorpresa, me veía haciendo quiebros y extrañas piruetas tratando de esquivar los petardos voladores que la gente lanzaba a todas las horas del día. No me movía la venganza, pero sí tenía decidido que una mañana de aquellas, antes de la ruidosa mascletà que yo tanto odiaba y ellos tanto querían, sería el momento preciso para tenerlos a mi acecho. Reunidos y amontonados serían un blanco perfecto para lanzarles, sin piedad, mis excrementos.

 

 

 

 

 

 

LA ÚLTIMA NOCHE

 

Cobrábamos vida en el taller de un mago pero sabía que los días de felicidad llegarían a su fin. Convivía con colosos, enanos y brujas, pero también con mi príncipe azul. Era un joven bien plantado que siempre estaba pendiente de mí y me entristecía acabar nuestro idilio una noche, ardiendo bajo las estrellas, sin poder romper el hechizo de lo que estaba por venir. Lágrimas de emoción ajenas contemplarían nuestra desdicha sin ninguna compasión y cuando el gigante que nos custodie haya caído por las llamas, otro mago, en su taller, se preparará para la creación.

 

28-02-2013

 

TERREMOTO FINAL

En la plaza del gigante de dos cabezas te perdiste entre el barullo de piernas y, con el instinto alterado por los disparos, apareciste subiendo por unas majestuosas escaleras llenas de confeti quemado. Aunque no había ninguna guerra, durante unos minutos, todo retumbaba y olía a pólvora negra. Crecía un terremoto atronador y te refugiaste bajo la falda azul celeste de aquella chica de tres moños que lloraba emocionada en el balcón. Aplaudían el alboroto explosionado y, mientras sonaba música de fiesta, saliste de tu escondite ronroneando y moviendo tu cola persa, para perderte, de nuevo, en la humareda.

 

24-02-2013

 

ARRIBA

Sólo a las niñas guapas y a los hermanos que se las presentaban les era permitido optar a conocer al jefe invisible de la última planta. Si tenían éxito en las pruebas llegarían arriba, y, con fe ciega, esperarían a que se abriera la puerta donde decía: “Dejad que los niños se acerquen a mi»

 

 

 

 

 

 RECORTE

Sólo a las niñas guapas y a los hermanos que se las presentaban al jefe de la empresa, se les podía pasar por la cabeza que entrando al despacho vestidas con una corta minifalda, una blusa ceñida marcando el relleno de sus tetitas y ofreciendo sus últimos dibujos hechos en el colegio, podrían salvar a su padre del despido.  

 

16-02-2013

JUGUETES

Desde la habitación de su hermanita, y escondido bajo su cama, Carlitos veía como el osito Teddy se preparaba un chute de miel y se fumaba un cigarrillo de chocolate. La Barbie se morreaba con Ken mientras le magreaba el paquete con su manita de plástico.  Cerca de la mesita, Tinky Winky, el teletubbie morado, le metía el tubo de su cabeza por uno de los orificios de Mr. Potato, volcando, por el meneo, la pecera que estaba sobre la mesita. De repente, se abrió la puerta de la habitación.

-¡Shhhhh…! No hagáis tanto ruido, un día vais a despertar a mi hermano.

 

 

 

 

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