La clientela · Hacer la compra · La lección · El berrinche · Idem · Música celestial

La clientela · Hacer la compra · La lección · El berrinche · Idem · Música celestial

10-01-2014

Wonderland de Radio 4

LA CLIENTELA

Mamen es una joven que, además de tener su propia peluquería, empatiza fácilmente con la gente. Es atenta y cuida los pequeños detalles para que sus clientes se sientan a gusto: fragancias de lavanda, luces envolventes, una decoración exquisita y melodías de fondo para crear un espacio acogedor y decidan volver a su precioso local. También se suma su encantadora sonrisa, los guiños a través del espejo, los giros alrededor del butacón contoneando las caderas y sus voluminosos pechos aplastándose contra la espalda de los clientes mientras les corta el cabello. En estos negocios es esencial captar una clientela fija.

10-01-2014

Wonderland de Radio 4

HACER LA COMPRA

Ser socio de aquel novedoso centro comercial tenía sus ventajas. Cada mes recibía por correo un cupón de descuento, además de una relación de productos exclusivos para llenar la cesta de la compra. Estaba bajo mínimos, así que debía abastecerme para no recaer en el preocupante estado depresivo al que, a menudo, me veía inmerso. Me dejé aconsejar por el papelito y compré lo anotado: kilos de amor para mover montañas, unas latas de ilusión en almíbar, optimismo en cápsulas y, aunque no lo necesitaba, me acerqué a la sección gourmet para darme un capricho con una bandeja de hamburguesas.

12-01-2014

Wonderland de Radio 4

EL BERRINCHE

Un hombre armado con pistola, que resultó ser falsa, y con el rostro oculto tras un pasamontañas, irrumpió en un conocido bar del barrio. Tras amenazar a las empleadas y reventar la máquina tragaperras con la tapa de una alcantarilla, el delincuente huyó apresuradamente olvidando su pistola de plástico y la mochila donde cargó la pesada tapa. Enseguida se supo su identidad, no hizo falta ningún estudio sobre las huellas dactilares. En el interior de la mochila había una libreta de anillas, un estuche y un álbum de cromos que una de las empleadas pudo identificar, pertenecían a su hijo. 

12-01-2014

Wonderland de Radio 4

LA LECCIÓN

Los críos que no saben esconderse deberían ser más exigentes y jugar más en serio. En casa juego con Eric al escondite y no hay manera de que aprenda, incluso se ríe cuando le regaño por sus estupideces, se cree invencible. Ya me dirás los sitios que elige: detrás de una silla, una cortina –aunque le asomen los pies-, bajo la alfombra o tapándose los ojos con la mano. Cualquier sitio le parece bueno para sentirse oculto. Igual cree que con dejar de ver el mundo, el mundo dejará de verle. Un día tendré que plantarme y darle una lección.

18-01-2014

III certamen de relato corto

…esta noche te cuento (Tema:…tras su rastro por la nieve)

IDEM

 La capacidad de desarrollar máquinas tan inteligentes no le sirvió de mucho al prestigioso científico que se encontraba desquiciado siguiendo el rastro por la nieve de su androide. Los fines de semana se aislaba en su cabaña del bosque para disfrutar de los servicios ofrecidos por aquella réplica exacta que había diseñado de su difunta esposa. Técnicamente era perfecta, tenía miles de matices humanos y suplía con creces el vacío afectivo que dejó su mujer. Sin embargo, durante aquella gélida noche de invierno, se repitió lo que solía suceder cuando ella era de carne y hueso; tuvieron una terrible discusión y el científico la agredió violentamente. Sin derramar ni una sola lágrima, aunque programada para detectar las situaciones violentas, la cyborg salió corriendo de la casa al ver que se abalanzaba, todavía más colérico, al hacha de cortar leña. Pudo esconderse en lo más recóndito del bosque gracias al sofisticado navegador que llevaba instalado, pero resultó inútil, su agresor acabó encontrándola y le abrió la cabeza con el filo de aquella contundente arma blanca. Nadie dudaba de los avances del investigador en el campo tecnológico a pesar de que la historia volvía a repetirse.

21-01-2014

Wonderland de Radio 4

MÚSICA CELESTIAL

Balanceando su cuerpo junto al director de orquesta, el joven violinista solista parecía sentir intensamente lo que tocaba. Su arco se movía ágil al son una melodía llena de altibajos disonantes que a mi me parecía ininteligible, igual que los cuadros modernos que solía contemplar en salas de arte desde que salía con Eva. La tenía a mi lado, con los ojos cerrados y embriagada por aquella música mientras me apretaba la mano, supongo de la emoción. Le devolví el apretón en señal de complicidad, sabía que al finalizar el concierto iríamos a cenar bien, y luego lo que surgiera.

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