Ser uno mismo · El gafe · El descuido · Conversaciones vacias

Ser uno mismo · El gafe · El descuido · Conversaciones vacias

13-12-2013

 

Wonderland de Radio 4

SER UNO MISMO

Desconfío de aquellas personas que para aconsejarte te dicen: “sé tú mismo”. Debería ser fácil, pero no funciona. El otro día fui yo mismo, en la enésima entrevista de trabajo para una sucursal financiera. El director me preguntó sobre mí experiencia en el sector, pero al rato de hablar noté que no me escuchaba, su posición le permitía ser él mismo: daba profundas caladas al puro que sostenía entre sus dedos al tiempo que contemplaba abstraído los aros de humo proyectados desde su boca. No recuerdo bien en qué punto de la entrevista fui yo mismo. Ahora estoy en comisaría.

01-11-2013

 

Wonderland de Radio 

Ffinalista en el Wonderland del día 10-12-2013

EL GAFE

Hay gente muy gafe. En la oficina todos lo pensamos de Rodolfo, el nuevo. Lleva unos meses trabajando en la empresa y aparentemente es un chico normal; es majo, educado, viste bien e incluso tiene su atractivo pero es un pararrayos de desgracias y nada fluye cuando él anda cerca. La semana pasada se rompió la fotocopiadora, nos quedamos sin conexión a Internet y a la Conchi le cayó encima la escayola del techo mientras hablaban acaramelados. Hoy me ha propuesto a mí salir a cenar, le he dicho que sí, pero iré protegida con un amuleto. Es tan guapo.

30-10-2013

 

Wonderland de Radio 4

EL DESCUIDO

Por un descuido, el pequeño Elías se había quedado encerrado en el interior del vehículo con la llave que lo ponía en marcha. La estampa era cómica, se había congregado un grupo de gente alrededor del coche que, como su madre, gesticulaba señalando la llave que el pequeño sujetaba en su mano. «Aprieta el botoncito ‒le decían para que activara de nuevo el cierre centralizado». El niño se reía y la movía como un sonajero hasta que tras el cristal vio aparecer a su padre hecho una furia, y amedrentando a su madre delante de todos la hizo llorar desconsoladamente.

26-10-2013

 

Wonderland de Radio 4

CONVERSACIONES VACIAS

En Nochebuena, cuando nos reunimos alrededor de la mesa, observo a mi abuelo mientras habla, se hace entender y con énfasis nos cuenta sus batallitas de juventud. Tiene demasiado palique, al final nadie le presta atención y la cena se transforma en un batiburrillo de parloteos. Mi tío y mi padre, con dos copitas de más, balbucean palabras indescifrables, mi madre está de cháchara con mi tía y mi abuela sobre algún chismorreo del barrio, y mis primos siempre con el fútbol en su boca. Mi abuelo se dirige a mi vocalizando, así que resignada me quedo leyéndole los labios.

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