Santa Lucia · Alivio · La comunión · El rescate · El club de la comedia

Santa Lucia · Alivio · La comunión · El rescate · El club de la comedia

25-10-2012

 

 

 

SANTA LUCIA

 

      -A la cola, como todo el mundo -amenazó la señora-. Cabizbajo esperé mi turno en la farmacia.

      Al alba, contemplo asombrado la fusión del “Colacao” con la leche. Era un auténtico espectáculo visual, comparable a esos didácticos programas de divulgación científica. Me reincorporo y desde la ventana, observo a un grupo de hormigas recorriendo itinerarios por el jardín. A pesar de la bruma, distingo con la misma nitidez a dos abejas guerreando por el néctar de una flor en la cima de una montaña. Un tipo vestido de astronauta cae a gran velocidad cuando vislumbro la inmensidad del firmamento. ¡Dios mío, el colirio estaba haciendo efecto!

 

              

26-10-2012

 

ALIVIO

 A la cola, como todo el mundo. Mis plegarias no sirvieron de nada y no podía aguantar más. Mientras me movía nerviosa y de puntillas en mi sitio, un sudor frío recorría mi cuerpo y mis bragas ya empezaban a  notar la presión. Sabes cuando entran pero nunca cuando salen, así somos las mujeres cuando vamos al lavabo. Había sufrido situaciones como esta pero nunca en una discoteca. Los cuchicheos y las risitas acentuaron mí agonía y no dudé en entrar al de caballeros. Ellos no le darían importancia. Salí con una sonrisa de oreja a oreja mientras las miraba.

 

 

 27-10-2012

 

LA COMUNIÓN

 A la cola, como todo el mundo que quiera purificar su alma. Ahí es donde debía estar cada domingo para recibir la “salvación”. A mí me daba igual, pero mi devota madre me chantajeaba con no darme la paga si no lo hacía. Aquel domingo era especial, yo iba de militar y ellas iban de blanco, como si fueran a casarse. Tras rezar el Padrenuestro nos alineábamos hasta el altar mientras sonaba música celestial. Cuando llegaba tu turno, reconozco que sacar la lengua al cura para que posara en ella la Venerable Hostia, era el mejor momento de la Misa.

 

 

 28-10-2012

 

EL RESCATE

A la cola, como todo el mundo. No había escapatoria ni elección para cambiar aquella situación. Así lo habían decidido. Un amarillento campo de fuerza nos alineaba hasta la entrada de la majestuosa nave sin conocer las verdaderas intenciones de esa decisión. Durante la crisis económica nuestro territorio estaba sumido en una gran depresión y la llegada de aquellos seres activó nuestra ilusión. Nunca he pensado que una civilización de extraterrestres viniera en son de paz.

    Ya casi era mi turno; hoy resolvería mis dudas. Lo único que sabía con certeza es que nuestro futuro ahora no dependía de nosotros.

 

 

30-10-2012

 

EL CLUB DE LA COMEDIA

 -A la cola, como todo el mundo-.Así acabé mi monólogo aquella noche.

Muy al principio pensaba que leyendo libros disimularía mi desconocimiento, pero no era así. Sentía una extraña dislexia mental que transfiguraba las ideas básicas complicándolas en mi cerebro. Entender las cosas a mi manera se convirtió en mi forma de ser. Y, sin pretenderlo, poseía mecanismos para transformar lo elemental en temas  atrayentes y reflexivos. A la gente le gustaba oírme hablar cuando imaginaba desde mi ignorancia y aquella noche, tras los aplausos y las risas, sabía que había nacido para ser humorista.

 

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